Cuando un profesional se enfrenta a una intervención en público es frecuente apoyarse en el famoso Power Point. Esta herramienta de trabajo es habitual utilizarla, pero se debe tener especial cuidado para que no se convierta en la muerte de la oratoria.
Por ello, procederemos a exponer cinco técnicas para que nuestras habilidades comunicativas brillen a través del Power Point.
- El Power Point debe utilizarse para reforzar los puntos principales que el emisor comunique. Nunca la presentación debe recoger de forma textual y extensa todo lo que se diga.
- Recoger las ideas principales a modo de esquema. Es conveniente que en la presentación no haya gran cantidad de texto. Incluya uno o dos párrafos por presentación.
- Combinar texto e imágenes en cada transparencia. Una imagen o gráfico puede reforzar un mensaje verbal, incorpore uno por cada transparencia.
- El tipo de letra debe ser fácilmente legible para facilitar la lectura. Un cuerpo de letra entre 24 y 30 puntos facilita la legibilidad.
- Tener especial cuidado en el movimiento. Utilizar imágenes que se muevan o sonidos pueden distraer a los oyentes y desviar su atención de lo que dice el comunicador.
